Se sabe que el territorio galaico estuvo ocupado por numerosas colonias griegas. Quizá la más notoria es la que se encontraba cerca de A Guardia, en la desembocadura del río Miño.

El héroe mitológico Teucro, hijo de Telamón, participó al igual que Hércules en la Guerra de Troya, era un expertísimo arquero que tenía como misión el abatir al troyano Héctor. Estrabón en III, 4,3 dice que algunos compañeros de armas de Teucro se quedaron a vivir entre galaicos y establecieron ciudades. En el terreno galaico existieron muchos pueblos. Los más conocidos fueron Albiones, Artabros, Neros, Supertamaricos, Caporos, Helenos, Grovios y Leunos. La Bauguda de Teucro sería el clan asimilado al pueblo de los Helenos. Son los celtos-helenos de las inmediaciones de Vigo y Bayona. Constituían una bauguda una multitud de hombres y mujeres, luchadores “por libre”. Eran campesinos, esclavos, huidos, exsoldados y ladrones que vivían en campamentos ocultos y constituían catervas o unidades de combate, en las que cada uno/a se bregaba con armamento conseguido en fechorías o combates. Era, al igual que sus vestidos, diferente en cada persona. El único elemento común para todos los integrantes de la Bauguda será un arco y un carcaj con flechas, además de una corra griega con dibujo geométrico helenístico. Por constituir un ejercito irregular, de gentes anárquicas en vestido y armamento, seremos un elemento integrador de “los que van por libre” siempre que se sometan a la disciplina de los Hegoumenos (jefes guerreros) y ofrezcan en forma de Paulaner el tributo por permitirles su incorporación a la Bauguda. La fecha para celebrar la festividad del grupo es el 25 de julio, festividad del actual pueblo gallego. Sus Hegoumenos iniciaticos son Pilper y Tonmaz. El símbolo de la Bauguda es un guión coronado por el arco, en tensión, de Teucro. Sobre un paño blanco, similar al de las velas de los barcos Foccecs, orlado con una greca helenística se representa la silueta de un caballo. Simbolizar con un caballo a nuestra bauguda es por ser Teucro uno de los participantes del episodio del caballo de Troya y porque los caballos Tieldones son un exponente de la capacidad bélica de los galaicos. Por no existir una representación gráfica explícita de los Tieldones, usamos una del santuario ibérico del Cigarralejo.