El territorio Astur estaba formado por una serie de tribus. Los Brigaecinos eran una parcialidad de los astures augustanos o cismontanos, cuya capital era Brigecio, Brigaecia o Brigaecium, su ciudad más importante, que aparece mencionada durante el bellum asturicum.(Hoy Fuentes del Ropel, cerca de Benavente o Villabrázaro).

Ocupaban la parte más meridional del territorio Astur, hallándose al oeste del río Esla (llamado Astura), y al norte del río Duero. Habitan protegidos por los frondosos montes y bosques, vivían en castros, que eran recintos de cabañas defendidas por un muro. Eran grupos autosuficientes que no dependían de las relaciones con otros castros. Entre los Brigaecinos la organización es similar a la de los Zoelas, es decir, una comunidad que en su interior se articula sobre la clase de grupos de carácter familiar que son los centros ideológicos de desarrollo y mantenimiento en forma de dependencia, capaces de garantizar un control social de la zona. Con la derrota de Viriato y la conquista de la ciudad de Numancia, los romanos controlan los territorios de Arévacos, Lusitanos, Vettones y Vacceos. Los romanos iniciaron pues la guerra contra los astures y cántabros, a través de las cuencas del Pisuerga y el Esla, avanzando hacia las ciudades de Astúrica Augusta y Segisama. Tito Carisio, que había venido con Octavio César Augusto, sometió a los astures e invadió el territorio comprendido entre el Duero y las montañas de León y Asturias. Los astures que allí se encontraban, comprendiendo instintivamente los planes estratégicos de Carisio, bajan de las montañas en primavera y en tres columnas se dirigen contra los campamentos romanos del Astura. Habría sido una lucha dudosa y cruenta, pero los Brigaecinos revelaron al general romano el plan que los astures se proponían desarrollar y se aliaron con Roma, jugando un papel importante en la victoria romana. Quizá actuaron movidos por venganza, pues sufrían incursiones de los astures del norte.