Nuestra ciudad, Asturica Augusta, tiene su origen romano como campamento militar de la legio X Gémina, a finales del siglo I a.C. Para ellos, los romanos, resultó un enclave de gran importancia por su región circundante, rica en oro, malaquita y otros productos.

Más tarde, a principios del siglo I d.C, Asturica Augusta fue tomando forma como “civitas” cuando comienzan a levantar los primeros edificios. Pero… ¿qué han hecho los romanos por nosotros?

Nos dejaron considerables vestigios de su presencia en nuestras tierras, como son: las termas mayores y menores, la ergástula, la domus romana con sus preciosos mosaicos o las cloacas.

Los romanos fueron los encargados de dotar a nuestra ciudad de distintos avances que influyeron notablemente en nuestro desarrollo posterior.

Con la recreación histórica de su ejercito, con las legiones; de su vida cotidiana, encarnada en las matronas o los équites; o de su cultura, representada, por ejemplo, en el culto a la tríada capitolina, nos podemos acercar al mundo romano, desde una perspectiva más “real”.