Uno de los mayores atractivos de la fiesta astur romana de Astorga es el campamento romano y el poblado astur. Comenzó a realizarse en el año 2005 cuando surgieron con mayor fuerza las tribus astures y la idea de recrear un asentamiento para poder mostrar a todos los visitantes como vivían los antepasados de esta tierra. Los romanos necesitaban un espacio donde recrear la vida en el antiguo imperio y  donde acuartelar a sus legiones.

No obstante, existió un proyecto piloto previo, desarrollado por los “Guerreros de Finn” dentro del mercado romano ubicado en la Plaza Santocildes, donde se construyó una torre de vigía y un perímetro defensivo con una palloza; este proyecto fue continuado por la “Fatria Ambacta” dentro de la actividad en tu plaza o en la mía, donde en el templete del Jardín de la Sinagoga se decoró un castro astur.

El parque del Melgar, situado bajo la muralla y a escasos metros del centro de la ciudad, fue el lugar elegido para emplazar este asentamiento. Esta zona ajardinada es el mejor escenario posible, la muralla astorgana actúa como lienzo y la catedral y el palacio de Gaudí son testigos directos de la mezcla de pasado y presente. Muestra de ello es que este campamento recibe cada año a miles de personas para visitar las tiendas romanas y las pallozas astures.

En la parte baja del parque se ubica la zona romana con sus cuadradas domus, las cuales basan su decoración en la temática de los diferentes grupos romanos. Así podemos encontrar, las comodidades de un patricio, el templo a una venerada deidad, el ambiente competitivo de los gladiadores o la austeridad militar de las legiones.

A continuación se ubica el poblado astur, sus numerosas pallozas con forma circular o elíptica, están construidas con brezo, madera y paja. Guerreros, pescadores, mineros… muestran con orgullo su cultura, de un fuerte arraigo a la naturaleza. Decoran con esmero sus estancias pero no ocultan su fuerte carácter guerrero.

Hoy por hoy, el campamento es el corazón de la fiesta, desde donde emana el espíritu recreacionista que inunda toda la ciudad. En él se encuentran más de cuarenta construcciones, entre ellas una palloza y una domus institucional pertenecientes a las figuras del caudillo y el césar respectivamente.

Son los más de mil socios de la Asociación de Astures y Romanos de Astorga, a los que hay que sumar sus cientos de invitados, quienes con indumentaria propia de la época generan un auténtico castro astur y una ciudad romana plenos de vida y actividad.

El campamento es el punto central donde conocer la historia de la ciudad, dado que todas las construcciones tienen habilitada una amplia zona visitable, donde poder sentirse plenamente trasladado dos mil años atrás.

La calidad del campamento actual es enorme, ya que cuenta con pallozas y domus de varias alturas, vallado y puertas fortificadas de acceso, una torre de vigía legionaria, un plano regularizado de construcción, baños y visitas guiadas en varios idiomas, incluidas algunas de adaptación especial en lenguaje de signos español y para personas invidentes.

El graderío es un pulmón enfervorecido que jalea a sus respectivos guerreros, donde se suceden aplausos, música y cientos de ingeniosos comentarios, que convierten este momento en uno de los más esperados para los astorganos y visitantes.

El circo romano es el acto central que dio origen a nuestra actual fiesta. El primero se llevó a cabo en el año 1986, con motivo del bimilenario de la ciudad de Astorga y fue tal su éxito y acogida que se ha prolongado y magnificado su existencia hasta nuestros días.

En 1996 el circo se traslada a su actual ubicación: La plaza de toros de Astorga. Es aquí donde adquiere su formato actual, que con susodicha infraestructura decorada para tal uso, otorga a la ciudad de un anfiteatro donde plasmar la rivalidad entre astures y romanos cada año. Ambos bandos se baten con sendos equipos en una consecución de pruebas deportivas y de habilidad, algunas ya convertidas en clásicos, como la carrera de literas.

Los dioses observan impacientes, ¿quien será el vencedor este año?